martes, 18 de marzo de 2008

Máscaras

Un mal poeta diría que esta vida es un gran teatro y nosotros, ilusos creyentes del libre albedrío, no somos sino actores llevando adelante un guión aciago al que nunca tuvimos acceso. Es ésta sin dudas una metáfora espantosa, hija de una cursilería extrema, esa misma que profesan aquellos que sostienen que toda afirmación expresada con convicción, es cierta.

Pero démosle a este proyecto de rapsoda una oportunidad, y creamos con fervor el concepto de la vida como una obra de teatro. Al fin y al cabo, nuestra incursión terrenal es un buen acontecimiento para vestir una máscara, y blandiendo este argumento la idea no sonará tan descabellada.


Transitamos nuestra vida casi deslizándonos, con pocas certezas y mucha incertidumbre. El telón se levanta y descubrimos así un drama shakespearano o un estrafalario vodevil, repletos de perífrasis y anacolutos. Todo parece indicar que el director de esta obra no quiere mostrarnos auténticos, y por eso nos pide la utilización de máscaras, ya no para mejor representar nuestro personaje sino para así esconder nuestra debilidad y suavizar nuestro costado más áspero; para engordar nuestras flaquezas y disimular cicatrices que considera pecaminosas.

Peculiar incongruencia. Las mismas máscaras que desde tiempos pretéritos sirvieron para representar figuras míticas, ocultando al actor para darle vida al personaje, hoy ven su función modificada, ocultando a quien no actúa por una necesidad irrefrenable del alma, sino de quien lo hace procurando aparentar, eso que mejor oculta una realidad que sabe nefasta.


Y es que el vértigo que nos produce el pensar en mostrar nuestros verdaderos rostros, parece insostenible. De esa manera contribuimos a conformar un entorno donde una mirada tan sólo es el lejano recuerdo de un fulgor que alguna vez nos entibio el alma, un alma que también ocultamos, aunque el público más lejano, aquel que observa desde la tertulia, nos pida verla. Su voz llegará como un murmullo ininteligible claro...

Y así la obra sigue camino adelante, y nosotros incapaces de correr el manto que esconde nuestra esencia, única y verdadera. Vivimos ocultos de situaciones baladíes, aún concientes de que la verdadera amenaza espera agazapada, con la tranquilidad de quien se sabe infalible.

16 comentarios:

faQ dijo...

Nos gustan tanto las tablas que no queremos que se baje el telón...

Anónimo dijo...

Interesante analisis de una simple mascara...que siempre puede ocultar tanto y que se puede ver casi en el 100% de la sociedad actual de la urbe...exitos en la nueva empresa. Saludos

O.M.A.C.

Anónimo dijo...

Muchas veces es mas cómodo usar la mascara que una sociedad directa o indirectamente quiere que usemos, pero ya sea para ocultar realmente nuestra identidad por algo vergonzoso o algo digno de aplausos nunca tenemos el valor de sacárnosla.

Lo que me motiva además de lo que concierne a las máscaras es querer usar esa de la imagen, la que usa V en la película (o el comic), con el mismo objetivo de vencer la opresión y luchar por la justicia y la igualdad. Y no ser eliminados por el enemigo (u opresor).

Por suerte ni tu máscara ni la mía son necesarias o por lo menos no nos desvivimos por cargarlas.

Luciana García Sanchez

Anónimo dijo...

Muchas veces es mas cómodo usar la mascara que una sociedad directa o indirectamente quiere que usemos, pero ya sea para ocultar realmente nuestra identidad por algo vergonzoso o algo digno de aplausos nunca tenemos el valor de sacárnosla.

Lo que me motiva además de lo que concierne a las máscaras es querer usar esa de la imagen, la que usa V en la película (o el comic), con el mismo objetivo de vencer la opresión y luchar por la justicia y la igualdad. Y no ser eliminados por el enemigo (u opresor).

Por suerte ni tu máscara ni la mía son necesarias o por lo menos no nos desvivimos por cargarlas.

Lu

Anónimo dijo...

nada está más a flor de piel que el rostro de la sociedad que exuda su triste realidad, aparentando disimulo bajo el velo de la estética no hace más que develar su más profunda intimidad ahogada en la frustación de saberce, y no aceptarce...

Anónimo dijo...

hola silvio, ya voy a chequear bien la página. Nos vemos.

Franklin.

LuChO dijo...

Broooooo!!!! Quedo joya el blog y no estoy machao eh canejo!! y si varia la nubosidad se viene la tarmentaaaa asi que mejor me voy a guardar el tractor jojo xD Buen broo te dejo un abrazo espectral y besos a todos alli, mas adelante dejale al toy que se mande un post que no??? =) abazo compadre rock2 toy2 xd4

Alicia Ines Leguizamon dijo...

En esta sociedad donde tiene tanta importancia la "imagen", la apariencia etc., de alguna forma imponen la máscara esa que no deja ser auténtico, o mostrarse como "es".En la actualidad la autenticidad es la resultado de la ingenuidad o del análisis profundo de nuestro ser que llegamos a traves de formas alternativas, yo conozco una aunque tal vez no sea la mejor.-

Natalia, dijo...

fuimos creados x un dios tan escandalizado con el mismo qe tuvo qe posar su mirada en otra cosa..

o algo asi...pero eso de "asi hablo zaratustra" me llegó y vos me lo recordaste un poco.

sisi, yo tmb estudio Licenciatura en ciencias d la comunicación qe loco.

bueno, besos y muy interesante el 1er posteo de esperemos muchos


y ahora citando a sting je the mask i wear is one..

Anónimo dijo...

¡Comparto con vos! Toda obra teatral requiere de dizfraces o máscaras que esconden al verdadero actor tras el tocado. Esto no es un montaje de escenario, es la pura REALIDAD, tal como la vemos y olemos...

Salud por el blog!! (chin chin)
Y que se venga la segunditaaa!!!

Lau M.

Anónimo dijo...

Compadre, no sea puñal! me gusta la idea esa de "nuvosidad variable". El artículo está muy bueno. Ya me lo habías pasado una vez y lo tengo guardado. Genial!
Un abrazo grande!

Anónimo dijo...

Vos debes saber de mascaras... Tenés varias, que andes bien...

Silvio dijo...

La tuya, para empezar, es el anonimato.

NatiNa = ) dijo...

A veces no hace falta usar mascaras para esconderse. A veces solo basta con bajar la mirada o mirar para otro lado. La mirada refleja el lenguaje del alma. Yo aveces lo hago, pero no porque esconda nada, sino poruqe no tengo el valor para mirar aciertas personas a la cara.
Muy bueno el blog.
Yo tambien estudio periodismo

NatiNa

Anónimo dijo...

No es raro, pero es gracioso, que para opinar sobre máscaras la mayoría use la máscara del anonimato.

Mar dijo...

Me encantan las máscaras. Una vez escribí sobre las máscaras que muestran y ocultan al mismo tiempo. Metafóricamente hablando ¿qué es el maquillaje, los anteojos, las sonrisas o ciertas expresiones en momentos oportunos?
Nos guste o no, sin saberlo, usamos máscaras, para protegernos, para escaparnos, quien sabe.
Me gustó mucho la frase final.
Saludos.